Los consejos que te recomendamos a continuación ayudan a prevenir el desgate de la rodilla. Y si ya sufres artrosis, será el médico quien marque la pauta de tratamiento, pero estas ideas pueden contribuir igualmente a aliviar el dolor.

En la cama, un cojín entre las piernas

Cuando ya existe artrosis, dormir bien se convierte en una meta imposible porque las rodillas “se clavan”.

  • En las farmacias encuentras cojines ortopédicos (o utiliza uno pequeño) que evitan ese rozamiento.

Aplica frío o calor… según la notes

Ambos son convenientes, pero hay que elegir bien el momento.

  • Coloca tu mano sobre la rodilla, ¿está caliente?, ¿la notas enrojecida? En ese caso, pon un poco de hielo envuelto en un paño para reducir la hinchazón interna.
  • Por el contrario… ¿la notas rígida pero no está caliente? Aplica calor. Hazlo dos veces al día, pero no más de 20 minutos.

El automasaje que sienta bien a tus rodillas

El músculo cuádriceps femoral tiene un importante cometido sobre la rodilla: permitir (gracias también a los tendones que lo recorren) su extensión y flexión. Pero cuando está sobrecargado… la rodilla se desestabiliza y falla.

  • Si el dolor es leve pero insistente, masajea con suavidad ese músculo 20 minutos dos veces por semana.

Brócoli y cebolla… ¡A diario!

Estos alimentos tan baratos y mediterráneos son prebióticos altos en fibra.

  • Incluirlos en tu alimentación diaria (recuerda hacer el brócoli al vapor y solo durante 3-4 minutos para no destruir sus propiedades) ayuda a mejorar la microbiota intestinal. Como has visto, eso es fundamental para reducir la inflamación interna que también está afectando a esa articulación.

Calzado que no pese

Muchas personas tienen en cuenta el tipo de tacón o la puntera del zapato a la hora de comprarlo, pero no se fijan en otro importante detalle…

  • El peso del calzado. Si pesa mucho, tus rodillas tendrán que realizar un esfuerzo añadido cada vez que levantan y flexionan la pierna.