Onicofagia es el término técnico que se utiliza para referirse al hábito de morderse las uñas, un trastorno nervioso bastante frecuente que se da tanto en adultos como en niños, como respuesta a situaciones de estrés, cansancio o incluso aburrimiento, aunque luego hay una tendencia a que este vicio se reduzca.

El problema es que además de heridas y otras lesiones en los dedos, puede causar problemas oclusivos importantes en la dentadura que pueden llevar a la necesidad de realizar una ortodoncia. También se ve afecta la estética de las manos y los labios.

Al tratarse de un hábito, un acto reflejo que se produce para combatir momentos de ansiedad, la mejor manera de sobreponerse a él es con la ayuda de un psicólogo, creando pautas de comportamiento que favorezcan el control.

 

Los posibles remedios son:

Envolver las puntas de todos los dedos con tiritas de modo que se interponga entre la uña y los dientes

Mascar chicles (sin azúcar, por supuesto).

Sustituir el acto reflejo por una ocupación que exija concentración y que le ayude a olvidarse de las uñas.

Hacer ejercicio físico para combatir situaciones de ansiedad.

 

Siete trucos para dejar de morderte las uñas

Los esmaltes con sabores amargos

Uno de los trucos más sencillos que te ayudarán a dejar de morderte las uñas es el de aplicarte sobre ellas un esmalte de sabor amargo. Estos se venden en las farmacias sin prescripción, son seguros y vienen con un aplicador especial para que su uso sea más fácil.

Mantén tus uñas cortas

La razón es bien simple: si tienes menos uña para morder, tendrás menos tentación de hacerlo.

Reemplaza este hábito por otro

No sólo puedes masticar chicle para conseguir librarte de la onicofagia. Cuando sientas la necesidad de morder tus uñas, prueba a reemplazar ese hábito por otro más saludable que ejercite tus manos y las mantenga ocupadas, como por ejemplo una pelota antiestrés.


Mantén tus manos ocupadas con una pelota antiestrés.

Mastica chicles

Si mantienes la boca ocupada masticando chicles sin azúcar sentirás menos tiempo el deseo incontrolable de morderte las uñas. Además, de esta manera podrás presumir de tener un mejor aliento.

Hazte la manicura

Si mantienes tus uñas cuidadas, y más aún si acudes a algún centro de estética para dejarte dinero en hacerlo, puede que sientas menos la necesidad de morderlas y estropearlas.Además, puedes probar a ponerte uñas postizas, ya que al cubrirlas permitirás que crezcan naturales.


Si te colocas uñas postizas podrás evitar morderlas.